En cualquier sitio

Observamos en nuestro trabajo cada vez más problemas de infestaciones de chinches en lugares nada sospechosos como pueden ser viviendas limpias, ordenadas y en las que no se acumulan enseres.

Investigando un poco, no es raro descubrir que algún miembro de la familia o grupo que vive allí ha estado de viaje y se ha alojado en un establecimiento hotelero. Da igual que sean hoteles, hostales o pensiones, el caso es que son un posible foco de infestaciones.

Esto suscita dos preguntas básicas: ¿ estamos preparados como viajeros para minorar los riesgos de volver a casa “acompañados”? y ¿ están los hoteles y hostales preparados para lidiar con un problema que cada día es más grave?

125cimexDona Sangre, nos vale cualquier grupo

Empecemos por nosotros, los viajeros:

No es mala idea preguntar al entrar en un hotel si han tenido algún incidente con chinches en el pasado reciente, aunque seguramente nos dirán que no.

Las chinches tienen una gran habilidad para colarse en las costuras de los equipajes, especialmente los de tipo blando.

Al entrar en la habitación, cerrar la puerta detrás de nosotros, dejar en el suelo la maleta e ir directamente a hacer una breve inspección:

Lo primero es echar un vistazo a la habitación y comprobar que está bien limpia y aspirada.

Un repaso de las costuras del colchón nos dará pistas . Si están inmaculadas, tranquilos. Si presentan manchitas negras, peligro.

Si hay cabecero, también conviene revisarlo. Si tenemos dudas, separar la cama de la pared y el cabecero, para interrumpir su ruta de ataque.

Si la inspección es satisfactoria, podemos instalarnos, pero tomando algunas precauciones.

Consejo: Lleva una bolsa de plástico suficientemente grande para que quepa tu bolsa de viaje y métela dentro. No cuelgues tu ropa en el armario ni la metas en los cajones. Si no tienes bolsa, mete la maleta en la bañera ( sin agua, claro).

Otro día hablaré de qué deben hacer los hoteles para minimizar riesgos.

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