En cualquier edificación en la que habiten personas debe existir un control riguroso de que no se originen plagas de ningún tipo, es decir, agentes externos e intrusos que convivan con las personas provocando consecuencias negativas de insalubridad e incomodidad. A menudo no tiene que ver con la higiene de la vivienda, sino que se debe a otras circunstancias, las cuales dan lugar a la proliferación de una infinidad de seres vivos que afectarán perjudicialmente al discurrir de nuestra vida cotidiana. En control de plagas Madrid se trabaja para poner remedio a este problema tan molesto como común. Si usted descubre una plaga en su vivienda no lo deje pasar y soluciónelo cuanto antes.

Dependiendo del tipo de plaga se deberá actuar de una forma u otra. A continuación describiremos los tipos de plagas más frecuentes a las que nos enfrentamos:

1. “Insectos rastreros”.
Los llamados insectos rastreros son aquellos que logran acceder a la vivienda a través de los lugares más difíciles y de menores dimensiones, como las tuberías, los desagües, las rendijas de las fachadas. Su principal característica es que se reproducen con una gran facilidad y pueden soportar condiciones de vida muy negativas: son capaces de estar un largo período de tiempo sin beber agua (nutriéndose de la humedad), se alimentan de carroña o desechos… A este grupo pertenecen la cucaracha alemana, la americana (dispone de alas) y la negra, la hormiga común, el chinche de cama, la garrapata y la araña.

2. Roedores.
Los seres vivos roedores son un sinónimo de insalubridad, ya que habitan en medios en los que las condiciones son extremadamente poco higiénicas. Es por ello que son grandes transmisores de enfermedades y contaminan rápidamente los hábitats que invaden. Tienen largos e incisivos dientes, capaces de morder superficies de gran dureza. Forman parte de este grupo de roedores la rata gris de alcantarilla, la rata negra y el ratón.

3. “Insectos voladores”.
Los insectos voladores, como la mosca y el mosquito común, la abeja y la avispa, suelen aparecer durante las épocas estivales, ocasionando plagas formadas por una infinidad de intregrantes. Tienen un alto poder contaminante y pueden amenazar la salud de las personas a través de picaduras. La plaga de avispas debe controlarse de una manera rigurosa, ya que puede ser extremadamente peligrosa cuando en el hogar habitan niños o personas de una edad avanzada. Las abejas, por su condición de protegidas, exigen a menudo la intervención de apicultores para la retirada de enjambres.

Para cualquier duda no dude en consultarnos. Somos sus especialistas en control de plagas Madrid