Las ratas son transmisoras de muchas enfermedades. Ya en la Edad Media fueron responsables de una de las epidemias más graves de la historia, la llamada Peste Negra. Al ser portadoras de parásitos, como los piojos, pueden contagiar a su víctima a través de la saliva o de los propios excrementos, provocando afecciones como la hepatitis o la tuberculosis. Por eso es conveniente tomar medidas en caso de que aparezcan en nuestro hogar. A continuación vamos a citar algunos de los métodos más ordinarios para erradicar a estos roedores.

Métodos químicos

Uno de los modos más habituales de acabar con las ratas es la utilización de raticidas o agentes químicos. Dependiendo de la especie y las instalaciones se emplean diferentes clases de cebo. Hay que tener en cuenta que las ratas son unos animales muy desconfiados e inteligentes. Tienen miedo a lo nuevo, por lo que tardarán en hacer su aparición, y si no logramos erradicarlas con nuestro cebo, se lo comunicarán al resto del grupo para prevenirlo del peligro. Por eso, en este y otros casos, es importante a acudir a un profesional, como https://madridplagas.es/.

Métodos físicos o mecánicos: trampas

Otro de los métodos más habituales para extinguir a estos roedores son las trampas, entre ellas las de ballesta o captura. Suelen colocarse en los lugares de tránsito del animal o cerca de su guarida, normalmente sótanos o despensas. Un método ciertamente novedoso es el de los ultrasonidos. Novedoso y controvertido, ya que estos dispositivos emiten sonidos que no pueden recorrer grandes distancias ni atravesar la materia sólida. Además, los roedores, fieles a su espíritu de supervivencia, muy pronto se acostumbran a ellos.

Métodos biológicos y remedios caseros

Uno de los métodos más populares para eliminar a las ratas es el control biológico, el uso de sus depredadores naturales, como los pájaros o los gatos. En ocasiones también se suelen utilizar ahuyentadores o repelentes de procedencia casera. Estos roedores no soportan el olor a cebolla, a menta o a naftalina. Las ratas son unos animales extremadamente ágiles, capaces de encontrar refugio en los lugares más recónditos e inaccesibles, de modo que, además de recurrir a una empresa fiable, con experiencia demostrada en el control de plagas, es conveniente tomar medidas preventivas, como proteger los sumideros o las ventanas y otros medios de acceso a nuestro inmueble.